La evolución de la criminalidad en la ciudad sigue siendo positiva. Durante los nueve primeros meses del año el número de infracciones conocidas en la ciudad cayó un 14,1% con respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que a nivel nacional registró un incremento del 22%.
Frente a la manipulada tergiversación de los datos que hacen algunos partidos para intentar cosechar votos a costa de cualquier suceso, el buen trabajo de las Fuerzas de Seguridad en general y de la Policía Nacional en particular desmonta la interesada visión que de una Ceuta supuestamente al borde del colapso criminal traslada la ultraderecha tanto interna como externamente pese a los perjuicios que ello tiene para sectores como el turístico y desprestigiando el trabajo de los agentes.
Entre enero y septiembre han caído todos los tipos delictivos que computa Interior en su balance trimestral salvo los más graves relacionados con la guerra de bandas desatada con especial crudeza en Semana Santa. Una guerra a la que se le come cada vez más terreno con la puesta en marcha de la Operación Plomo.
La caída de los delitos conocidos es especialmente reseñable si se tiene en cuenta que durante el año pasado se produjo la crisis fronteriza de mayo y que es el primer ejercicio completo sin limitaciones ligadas a la pandemia del coronavirus. Estos buenos datos deben ser un incentivo para que el buen trabajo de todos los policías siga en la misma línea y para que cuenten con los recursos humanos y materiales que precisan para tener todavía más éxito.






