La Ciudad Autónoma tendrá Presupuestos de nuevo en 2023 para no quedarse empantanada con las elecciones a finales del primer semestre. Son, dijo ayer la consejera de Hacienda, las cuentas de “la responsabilidad”, de un ejercicio de “altura de miras” en el que han participado todos los partidos políticos de la Asamblea salvo la ultraderecha. El documento será aprobado inicialmente la próxima semana al menos por el PP y el PSOE subordinando intereses electoralistas, pero Chandiramani no renuncia a sumar los apoyos de los localistas antes de que finalice su tramitación parlamentaria.
El margen de maniobra del Ejecutivo local y de la administración en general para cada anualidad acaba siendo limitado a pesar de que el montante total de las cuentas, 377 millones para 2023, es muy superior en términos per cápita al que tiene cualquier otra ciudad de tamaño similar en la península.
Con un 36% de los gastos comprometidos para Personal y otra buena parte en gastos y transferencias corrientes, el documento mantiene la apuesta inversora por un montante de alrededor de 40 millones de euros.
El cuadro macroeconómico constata una vez más la elevada dependencia de la Ciudad de la financiación del Estado, tanto a través de la compensación del IPSI como del régimen de financiación autonómica y el resto de transferencias que deben contar con respaldo legal cuanto antes.
La utilización del Presupuesto debe servir para seguir atendiendo las necesidades inmediatas de Ceuta, sobre todo los más vulnerables, pero también para cimentar un futuro próspero, seguro y estable sobre sectores productivos con capacidad para generar empleo y riqueza a corto, medio y largo plazo como el tecnológico.






