La Ciudad Autónoma ya ha comenzado a efectuar los trabajos técnicos preliminares para abordar la rehabilitación de la antigua cárcel de mujeres del Sarchal, un inmueble que ha sido durante décadas pasto del deterioro.
Las labores de diagnóstico del estado real del Fuerte del Sarchal, que data del siglo XVIII, tanto de la parte visible como de sus cimientos, se podrán desarrollar aunque todavía no se haya decidido el uso que se va a dar a este Bien de Interés Cultural (BIC), pero es urgente que la administración se posicione al respecto.
La inversión que se realice no puede correr la misma suerte que la efectuada en la Sirena de Punta Almina, que por dos razones fundamentales resultó baldía, con su resultado final arrasado por los vándalos.
El inmueble no puede quedar fuera del circuito de circulación de la población y para eso se prevé facilitar su conexión con el viario a través un elevador, recuperando la galería que lo conectaría con el Campus...
Resuelto ese aspecto, también es decisivo decidir qué uso se le prevé dar al inmueble, uno de los aspectos que nunca se terminó de resolver al otro lado del Monte Hacho, donde se barajó una utilización pública o privada que al final nunca se concretó en ninguna.
Una actuación bien planificada será clave no solo para que el proyecto nazca bien diseñado (no será lo mismo pensar en un espacio de ocio cultural que hostelero, por ejemplo), sino también para que la intervención sea como mínimo socialmente rentable y no se repitan otras experiencias fallidas de rehabilitación sin horizonte fijo.






