El régimen de funcionamiento de la frontera del Tarajal aplicado desde su reapertura el pasado 17 de mayo se pudieron comprobar también ayer en el inicio de la ‘Operación Fin de Feria’, con datos de migrantes indocumentados localizados intentando llegar irregularmente a la península ocultos en los vehículos que retornan tras las Fiestas Patronales de Ceuta muy inferiores a los de otros años antes de la pandemia.
La exigencia de visado a todos los marroquíes que desean acceder a la ciudad autónoma ha facilitado una reducción más que significativa del número de personas adultas y menores del país vecino que, con ese objetivo, entraban en Ceuta durante la Feria por el paso para intentarlo aprovechando el trajín de vehículos posterior al fin de la Feria. El perfil de los indocumentados localizado en la primera parte del dispositivo que se organiza para impedir que sustancias estupefacientes o personas se oculten en los camiones de los feriantes se redujo casi exclusivamente a niños no acompañados, la mayoría del grupo que rechaza todas las medidas de protección de la Ciudad y se refugia en el puerto para buscar cada día una oportunidad de cruce.
Durante casi tres meses el modelo de aplicación del acervo Schengen sin excepciones ha demostrado sus virtudes. A la espera de la presentación del Plan Estratégico para la ciudad, que se encargó con su implementación como condición de partida, el Gobierno español tiene que saber implementar una política de visados que mantenga las ventajas conseguidas sin lastrar más allá de lo debido el potencial económico, comercial y turístico de Ceuta hacia el país vecino.
Tal y como ayer volvió a defender el presidente de la Ciudad, es imprescindible que el control de las personas que entran y salen de Ceuta se mantenga a futuro, si es factible con una política de concesión de visados rigurosa pero accesible para los habitantes de la región vecina de Tetuán. También que se mejore el control de las entradas irregulares por vía marítima o terrestre y que se apliquen políticas efectivas para trabajar con los menores migrantes solos en situación de calle.






