Madrid sin tener en cuenta las verdaderas necesidades y las prioridades de Ceuta”, añade.
La asociación va más allá en su crítica, y alude, por ejemplo, a la desestimación de otra alegación, esta vez presentada por la Ciudad, que, a través de Fomento, solicitaba que este vial tuviera interconexión con otros viales de la ciudad y no una vía rápida cerrada con una única entrada y una única salida.
“La Ciudad incluso contradice la necesidad actual de este tipo de carretera por la operación Paso del Estrecho, cuando todo el mundo sabe -excepto los responsables del proyecto- que Ceuta ha dejado de ser un puerto prioritario en esta operación de carácter puntual”, señala. “¿Qué problema soluciona este proyecto? Ninguno. Estamos ante un claro ejemplo de despilfarro de fondos públicos al financiarse una infraestructura innecesaria para Ceuta”, añade la asociación.
Septem Nostra pone encima de la mesa un debate que ha sido cuestionado también por otros agentes sociales. “Se me ocurre muchísimas otras alternativas a la que destinar la enorme cantidad de dinero de este megaproyecto que supondrían la creación de mano de obra local, por ejemplo, un amplio proyecto de reforestación de nuestros montes, la recuperación del ingente patrimonio histórico de titularidad estatal literalmente abandonado, la recuperación de áreas degradadas, la financiación del Plan de Acción de la Agenda 21 Local de Ceuta. Pero claro, este tipo de obras no son del gusto de las grandes empresas constructoras que son las que se llevan este tipo de obras”, lamenta.
Ante esta gran obra, la segunda por importancia después de la cárcel, la Ciudad no ha puesto grandes trabas. El pacto existente entre ambas administraciones para ‘llevarse bien’ lleva a no pisarse este tipo de actuaciones, por eso la institución municipal ha aceptado que ni se le haya admitido la petición de generar más conexiones del vial hacia otras barriadas.
Septem Nostra insiste: “El proyecta está fuera de escala como el del nuevo centro penitenciario. No tienen en cuenta las dimensiones de nuestra ciudad y da la impresión que se hace en despachos de Madrid por burócratas sin la mínima concepción del concepto del equilibrio territorial y los límites de cualquier intervención de estas dimensiones”, lamentan.
La asociación lamenta además la poca atención a las alegaciones de carácter medioambiental como la afección en el arroyo Benítez, advirtiendo sobre los problemas que podrían generarse en previsión de lluvias torrenciales. “Una vez más”, añaden, “ignoran de una manera descarada y abochornante la inclusión de la zona afectada por el proyecto como Monte de Utilidad Pública desde el año 1934. Sobre este punto ni un comentario”, denuncia.
Una actuación con años de antigüedad
La construcción del vial que enlazará el puerto y la frontera lleva años debatiéndose. Se barajaron diversas opciones desde finales de los años 90 pero es ahora, en 2011, cuando se ha cumplido el trámite de obtener el visto bueno medioambiental para que puedan desarrollarse las actuaciones. Ahora hay otra traba. El dinero. Obras anteriores como la construcción de la Comandancia de la Benemérita o la Jefatura Superior llevan años paradas por falta de inyección económica.





