Los presupuestos equilibrados siempre han sido una obsesión del presidente Vivas a lo largo de su mandato. Nada más que se ha visto en la obligación de romper este convencimiento en dos ocasiones, en los documentos presupuestarios de los años 2009 y 2010 y porque la crisis económica apretaba y se entendía que cuanto más dinero pudiera destinarse a inversiones, se estaba contribuyendo a intentar frenar el paro. Le costó a sus colaboradores convencerle para dar ese paso porque sus pensamientos siempre han sido los contrarios. Sin embargo, ahora ha sido inflexible y ya en el presupuesto de 2011, Ceuta fue la única autonomía que no recurrió al déficit presupuestario. Pero la intención es continuar y asegurar durante toda la legislatura el siguiente camino. Son las indicaciones ofrecidas.





