La escasa fuerza y representación de las centrales sindicales a la hora de las manifestaciones del Primero de mayo, al menos en nuestra ciudad, es un comentario que se viene repitiendo cada doce meses cuando deciden salir a la calle para la reivindicación de los derechos de los trabajadores. Está muy claro que o tenemos una población que no es reivindicativa a la hora de decidir la asistencia a una manifestación o bien los propios sindicatos están alejados de la realidad de los ciudadanos. Lo cierto es que la manifestación convocada por Comisiones Obreras no puede ser calificada, desde luego, de éxisto, mientras que UGT prefirió entregar un documento con sus reivindicaciones en la Delegación del Gobierno. Y sin olvidarnos de las convocatorias por separado de las dos centrales mayoritarias en nuestra ciudad.





