El CGPJ quiere que se reforme el secreto de sumario para evitar que se prolongue “de manera indefinida”. En Ceuta hay casos que acumulan casi 2 años en esta situación.
El secreto de sumario es una figura cuyo cometido esencial, cuando se decreta, es ‘equilibrar la balanza judicial’. Concretamente consiste en que las partes, excepto el Ministerio Fiscal, no tengan acceso a las actuaciones y la causa durante el proceso de instrucción y recopilación de pruebas. De esta forma se evita que la defensa -y por tanto el acusado- sepan cuáles son los pasos que se están dando para esclarecer unos hechos y reducir así la supuesta ventaja que tendrían sobre la acusación, ya que se puede llegar a suponer que el acusado sabe lo que pasó y podría interferir e incluso alterar algunas pruebas. El principal problema que presenta es que, basicamente, el secreto de sumario consiste en limitar el derecho de defensa y causar una indefensión temporal -casi siempre-, y es por ello que los magistrados deben justificar mucho tanto su decreto como su prórroga.
Este problema se está reproduciendo con frecuencia en Ceuta y, como claro ejemplo, están la mayoría de los casos derivados de las denuncias del Vasco. Los primeros van a cumplir próximamente dos años en secreto de sumario.
El debate sobre el secreto de sumario sigue más que vigente, sirva como prueba que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) defendió la semana pasada en Oviedo la necesidad de que el Gobierno central reforme la figura del secreto de sumario para evitar que este instrumento “se prolongue de manera indefinida” y acabe produciendo indefensión en los acusados. La judicatura entienden que el secreto de sumario debería durar como máximo un año, prorrogable a otros seis meses. En este momento el secreto de las actuaciones judiciales se tiene que renovar mes a mes, sin límite de tiempo concreto.
Los jueces entienden que “es un elemento básico para la investigación de determinados delitos” aunque en ocasiones “se está alargando de una manera que es absolutamente incompatible con el ejercicio al derecho a la tutela judicial efectiva”. Por ello insisten en que “no se puede prolongar de manera indefinida”. Y es que uno de los problemas de que el secreto de sumario se alargue “‘sine die es que “todas las investigaciones se desarrollan a espaldas del imputado, que no sabe qué se está investigando, por lo que tampoco sabe de qué tiene que defenderse”, según el CGPJ. La fórmula propuesta por este órgano impediría que se produzcan situaciones como la de hace unas semanas, cuando se constató que un asunto llevaba bajo secreto de sumario catorce años.
Secreto de sumario y medios
Uno de los puntos en los que más chocan los medios de comunicación y la Justicia es precisamente el secreto de sumario. Las filtraciones a los medios, generalmente interesadas, terminan afectando al desarrollo de las investigaciones, lo que no es algo positivo. El CGPJ cree que también habría que regular un sistema para ofrecer datos de manera controlada, entendiendo que es la sociedad la que demanda información sobre el desarrollo de ciertos procesos judiciales. En esta línea también se manifestó el juez Bermúdez en su reciente visita a la ciudad. Él abogó por un sistema mixto en el que se controlara, de alguna manera, la información que llega a la sociedad.






