La crisis migratoria que atraviesa Ceuta sigue teniendo un impacto directo en la actividad económica y comercial de la ciudad. Un día más, la mayoría de los establecimientos mantienen sus persianas bajadas, mientras que únicamente algunos servicios, como supermercados y farmacias, continúan abiertos aunque bajo medidas de control en sus accesos, sobre todo en supermercados.
La imagen se repite a lo largo de toda la jornada. Decenas de personas, en su mayoría jóvenes marroquíes llegados durante los últimos días, deambulan por distintas zonas de la ciudad, lo que ha obligado a los supermercados a reforzar la vigilancia en sus puertas para regular la entrada de clientes y evitar aglomeraciones.
Control de accesos en los supermercados
Los establecimientos de alimentación que permanecen abiertos han incrementado la presencia de trabajadores en los accesos para regular la entrada de clientes y evitar aglomeraciones.
El objetivo es garantizar que las compras puedan realizarse con normalidad y facilitar que los clientes puedan acceder a los productos de primera necesidad.
No obstante, los grandes supermercados situados en la zona del Puerto permanecen cerrados, dentro de las medidas adoptadas ante la situación excepcional que vive la ciudad.
De esta manera, la actividad comercial relacionada con la alimentación se concentra principalmente en supermercados de barrio y establecimientos de menor tamaño que han optado por mantener sus puertas abiertas.
Uno de los artículos más demandados durante las últimas horas está siendo el pan, que también es el más económico. En muchos establecimientos las barras salen continuamente de las estanterías para atender una demanda constante a lo largo de toda la jornada.
Pese a la elevada afluencia, los supermercados abiertos mantienen que no existen problemas de abastecimiento ni riesgo de quedarse sin productos.
Las compras se están realizando de manera ordenada, compartiendo espacio tanto los clientes habituales como las personas llegadas en los últimos días a la ciudad.
Bancos cerrados y acceso limitado a cajeros
Otro de los servicios afectados es el bancario. Las oficinas permanecen cerradas al público durante la jornada de este viernes y únicamente pueden utilizarse aquellos cajeros automáticos situados en el exterior de las sucursales.
Los cajeros ubicados en las antesalas interiores de las entidades financieras permanecen inaccesibles al mantenerse cerradas las puertas de acceso a los edificios.
Autobuses con recorridos alterados
El servicio de autobuses de Amgevicesa continúa funcionando con normalidad, aunque condicionado por la situación que vive la ciudad. Las líneas operan dentro de la normalidad posible, siempre que la concentración de personas permita completar los recorridos previstos.
Las mayores dificultades se registran en las zonas próximas a la frontera. En puntos como el Tarajal o el Príncipe los vehículos no pueden continuar hasta el final habitual de la línea y se ven obligados a realizar cambios en sus recorridos, dando la vuelta antes de alcanzar sus destinos habituales.
Como consecuencia, las frecuencias y horarios de estas líneas están sufriendo retrasos y modificaciones que varían en función de la evolución de la jornada y de la presencia de personas en las vías por las que circulan los autobuses.
Calles llenas de personas
Mientras tanto, la actividad comercial permanece prácticamente paralizada. A excepción de algunos supermercados, farmacias y otros servicios esenciales, el resto de los establecimientos continúan cerrados.
Las calles presentan una imagen poco habitual, con numerosos grupos de personas caminando sin rumbo fijo por distintos puntos de la ciudad, en una jornada marcada por la incertidumbre y por los esfuerzos de los servicios públicos y los comercios esenciales para mantener la atención a la población en medio de una situación que sigue condicionando la vida cotidiana de Ceuta.
Colas para comprar una tarjeta móvil
Numerosos inmigrantes se agolpan en las inmediaciones del mercado, donde se encuentran varios negocios de electrónica. Tan solo una de las tiendas se mantiene abierta y deja pasar por a poco a las personas que esperan para comprar una tarjeta móvil con el objetivo de poder llamar a sus familias, según nos comentan varios inmigrantes que allí se encontraban.






