Ceuta acogió ayer la celebración de varios actos enmarcados en la protesta contra la violencia ejercida sobre la mujer. No se pudo alcanzar el volumen de otros años pero sí se dejó constancia pública de que son muchos los sectores implicados en hacer todo lo posible para combatir esta lacra. Unidos se actuará mejor, unidos siempre se conseguirán mejoras y, unidos, se hará una presión y fuerza de mayor calado que la que se pueda ejercer cuando asuntos de tanta importancia se politizan. Siguen las pérdidas de mujeres, las muertes a manos de sus parejas o exparejas, en una sangría clarísima, en una opresión con la que no se acaba a pesar de los recursos invertidos. Ayer Ciudad y Delegación demostraron su unión en la lucha contra la violencia de género, esa unión debe estar siempre presente, porque lo que no se puede hacer es convertir esto en un arma arrojadiza. El siguiente paso debe ser la organización de minutos de silencio conjuntos, en donde todos visibilicen su protesta contra una lacra que no termina, que deja cuantiosos dramas en el camino. La violencia de género, tan presente en nuestro país, también se da en Ceuta, aunque con menor presentación de denuncias pero igual de visible, dañina y real. Hay que echar mano de todos los medios posibles para que las mujeres estén seguras y, sobre todo, se sientan protegidas. No se puede permitir que sigamos con asesinatos y atentados constantes.






