El ocio nocturno está herido de muerte después de que el Ministerio de Sanidad haya ordenado la suspensión de todas las actividades empresariales de este sector, toda vez que se están disparando los casos de coronavirus que encuentran en este ámbito uno de los focos. La medida dictada por el Ministerio debe ser acatada por todas las comunidades autónomas desde el momento en que salga publicada en el boletín. Serán muchos los negocios obligados al cierre con sus respectivos trabajadores afectados. Por ello la Cámara, aglutinando el pesar del gremio, ha solicitado a la Consejería de Sanidad que se permita la apertura de los negocios como cafetería y hostelería, cumpliendo con las normas estipuladas por el Ministerio pero, al menos, encontrando una salida económica que evite las pérdidas en cadena que van a sufrir y van a terminar por rematar su actividad. Sería ofrecer otro tipo de aliciente, aunque siempre enmarcado en las normas que ha dejado claras el ministro Salvador Illa para evitar que la cadena de contagios vaya a más. Veremos qué se decide en las próximas horas para, siempre salvaguardando la salud de todos, evitar más daño a quienes viven de este negocio que soporta muchos puestos de trabajo que ahora se ven en la cuerda floja tras haber hecho una inversión para cumplir todas las normas sanitarias que estaban estipuladas. No son buenos tiempos, habrá que buscar alternativas pero sin olvidar que lo verdaderamente importante es la salud de todos.






