¿Cómo vivían? ¿Qué comían? ¿Eran ricos o pobres? Algunos de estos interrogantes sobre los habitantes medievales del siglo XIV que vivían en el Pasaje Fernández podrán ser resueltos dentro de tres meses.
Ayer se dio el pistoletazo de salida a un trabajo que durará tres meses (ese es el plazo de ejecución), y que tratará de entender mejor lo que se ha encontrado en las excavaciones del Pasaje Fernández. Para ello, será Figlina, la misma empresa que ha hecho la segunda fase de estas excavaciones, la que se encargará del estudio; éste será dirigido por el arqueólogo de la Ciudad, Fernando Villada. “Vamos primero a hacer el inventario de todo lo que se encontró”, explicó Villada. Consiste en sacar una foto de todos los objetos, numerarlos, y así clasificarlos. Es una labor ardua, que se hará con los objetos distribuidos en 125 cajas. Aunque están en general bastante fragmentados, hay algunos que se conservan bien. La mayoría son utensilios comunes de cocina y otras labores del hogar.
Después llegará la parte más interesante del estudio, la selección de 345 piezas que se estudiarán a fondo. Se hará con la esperanza de comprender mejor la vida de quienes vivían en la ceuta meriní, y para ello se seleccionarán las que se crea que pueden aportar más a este conocimiento.
Cada una de estas 345 piezas con más de seis siglos de vida tendrá su propia ficha exhaustiva en la que se incluirá un dibujo, varias fotos, el tipo de fabricación, el uso que se le daba, o sus medidas exactas, entre otros detalles. La oferta inicial de la Ciudad Autónoma era de analizar 300 piezas, pero al final el proyecto de la empresa contempló un número mayor. De todo esto podrán extraerse conclusiones que afectarán principalmente a los modos de vida. “Por ejemplo, el nivel económico”, explicaba Macarena Lara, arqueóloga que va a estudiar los restos. “Se puede saber, por ejemplo, cuántas personas vivían en las casas. Si hay muchos utensilios en una, es de suponer que vivían más, y si vivían menos, habrá poco, como sería hoy día”, afirmó Villada.
La respuesta a los enigmas, al menos parcialmente, llegará en el mes de abril, cuando el estudio concluye. Si es que no sucede nada que lo impida.






