Los vecinos de la zona y los usuarios de automóvil han solicitado que se repare el espejo que permite la visibilidad entre el final de la calle Molino y la de Recinto Sur, ya que “al estar en curva es muy complicado y cada día están a punto de producirse numerosos choques a pesar de extremarse las precauciones”. El espejo, que se ha renovado en multitud de ocasiones, se rompe debido a “las gamberradas de algunos que tenemos que pagar todos”, dicen.





