Está claro que nos encontramos a pocos meses de la celebración de las elecciones autonómicas, porque de otra manera no se puede entender el revuelo que se ha producido con el informe del Tribunal de Cuentas, correspondiente al año 2002-04 y que se solicitó con un acuerdo de todas las fuerzas políticas. Hay que destacar y no es ninguna crítica al alto tribunal que las conclusiones llegan un poco tarde, seis años después del punto y final del período que se iba a analizar. Muchas de las conclusiones y recomendaciones se han ido ya corrigiendo a lo largo de estos años y ahi están las hemerotecas para hablar del reglamento de patrimonio, de los trabajos para llevar a cabo la RPT, los controles que se han impuesto para mejorar las subvenciones que se conceden por parte de la Ciudad Autónoma. Pero también ese informe detalla aspectos más positivos que negativos que también son dignos de ser tenidos en cuenta. De todas maneras, es un acicate para seguir mejorando en la labor diaria.





