Parece lógico que Ceuta tenga que aprovechar todas las oportunidades que tenga para que su fuerza para solicitar una atención más específica por parte de la Unión Europea cumpla con sus objetivos. Todos sabemos que se estableció una mesa de trabajo con la Administración General del Estado para abordar este asunto; igualmente, el Gobierno autonómico redactó un estudio con los cambios legislativos que deben realizarse en Europa para que esas ayudas sean efectivas; se tienen esperanzas en la redacción de la ponencia que sobre las especificidades de Ceuta y Melilla se realizará en la Comisión Mixta Congreso y Senado para la UE. Y ahora, incluso, se quiere si es necesario que también las peticiones de Ceuta y Melilla se establezcan en ese acuerdo nacional que realizarán PSOE y PP, tras el consenso entre Zapatero y Rajoy, donde se prepararán las bases de la iniciativa española para que no se vean perjudicadas las regiones que se deberán salir de ser objetivo número uno. Todas las oportunidades son buenas.





