Estamos asistiendo desde hace unas fechas a una labor totalmente encomiable, tanto por parte de integrantes de la Comandancia General como por el Tercio de la Armada que viaja a bordo del ‘Galicia’. Unos trabajos de desinfección que han ido desde centros pertenecientes a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, los sanitarios, centros de mayores, el helipuerto o la estación marítima además del CETI.
Vuelve a demostrarse, de manera clara y contundente, que el compromiso en este caso del Ministerio de Defensa con nuestra ciudad está siendo más que tajante aunque por parte de algunos se quiso poner en solfa la semana pasada cuando se filtró, de una manera torticera, el posible enfado por parte de la Delegación del Gobierno y de la Ciudad Autónoma de Ceuta que, posteriormente, esta última negó. De la primera, nada sabemos.
No es que siempre el comportamiento de Defensa con Ceuta haya sido plausible porque, desde estas mismas páginas, hemos llegado a criticar agriamente el afán mercantilista que han demostrado en alguna ocasión en relación con la cesión a la Ciudad Autónoma de equipamientos que ya no les sirven y que están abandonados. Ese compromiso en otros momentos dejó mucho que desear.
Pero lo importante, hoy por hoy, es la situación que vivimos de lucha contra la pandemia, en la que se ha significado que los militares están muy satisfechos porque están pudiendo ayudar a los suyos, a sus compatriotas, al igual que en muchas ocasiones lo han hecho fuera de nuestras fronteras en las distintas misiones internacionales. Por ello, entendemos que los ceutíes deben agradecer la labor que están realizando los miembros de la Comandancia General y los integrantes del buque ‘Galicia’. Se puede decir que es su obligación porque están al servicio del pueblo español. Ellos son los primeros que lo saben y orgullosos lo demuestran siempre que les permiten hacerlo, pero también están poniendo una profesionalidad y un cariño que es encomiable y decidido.






