La Guardia Civil detuvo en la noche del martes a un marroquí que desembarcaba en Ceuta con casi 37 kilos de cocaína. Una cantidad que nunca antes se había interceptado en nuestra ciudad y que venía a garantizar el suministro en el norte de Marruecos y, en parte, a nuestra ciudad. Es lo que se sospecha. Ahora los profesionales del Instituto Armado inician una investigación para intentar llegar al origen de esa ruta, rastreando los puntos por donde pudo pasar este ‘encargo’ que ya ha llevado al conductor a prisión preventiva a la espera de juicio. Nunca antes se había interceptado tanta cantidad de cocaína, lo que demuestra la vía a modo de ruta abierta para la introducción de esta droga en el norte de África. El pasador pudo superar todos los controles hasta llegar a Ceuta, pero la pericia de los agentes destacados en el control de desembarco de vehículos dio al traste con un negocio de mucho dinero. En un millón de euros está valorada la droga intervenida, droga que causa importante daño a la salud y cuyo tráfico está más castigado en el Código Penal. El servicio es importante y viene a demostrar que por muchos avances tecnológicos que se implanten y muchos medios de control, la preparación de los propios agentes es determinante para abortar la intencionalidad de unos delincuentes que buscan hacerse de oro a costa de atentar contra la salud de quienes son consumidores, de quienes son meras víctimas.






