La suspensión del porteo no sólo afecta a la economía de nuestra ciudad, sino también al medio ambiente. La contaminación de la playa del Tarajal y de todo el entorno de la frontera es lamentable. El hecho de que los porteadores se adosen la ropa al cuerpo y tiren los embalajes al suelo genera montones y montones de basura que van a parar a la playa y a todo este entorno fronterizo.
Da igual las brigadas de limpieza que se manden, los grupo voluntarios que acuden al rescate... no es suficiente para toda la cantidad de basura que esta actividad genera. El módulo de socorro tuvo que ser clausurado, todo alrededor de este foco de suciedad es susceptible a la contaminación que estas actuaciones incívicas están provocando en Ceuta.
No hay pudor ninguno ni miramiento, tal y como se desprenden de los plásticos o cartones, lo tiran al suelo o a la arena. Da exactamente igual si hay contenedor o no, su destino es el suelo sin intención de recogerlo.
No se puede consentir. De qué manera le pides a la ciudadanía que cumpla, por ejemplo, con los horarios establecidos para tirar la basura si cuando llegas a un punto como lo es la frontera ves que sin horario alguno todo aquello es una pocilga. ¿Así queremos generar conciencia?
Es difícil solucionar este problema, está implantado desde hace años, pero hay que poner medidas, marcar límites y poner freno a esta contaminación masiva que nos traerá factura.
La extensión de Ceuta es pequeña, por lo que estos puntos negros de contaminación nos afectan a todos. Hay que poner remedio y hay que hacerlo ya.






