Gabilondo defiende su política educativa y viene a Ceuta con la intención de poder abordar junto a la Ciudad la planificación de los proyectos para futuras infraestructuras y acortar los tiempos de espera.
Ángel Gabilondo, ministro de Educación y catedrático universitario, visitará Ceuta entre hoy y mañana para hablar de la problemática existente con las autoridades y parte de la propia comunidad educativa. Gabilondo, de 61 años de edad, lleva en el cargo desde el día 7 de abril de 2009. Con su visita a Ceuta será el primer ministro de Educación que viene a tierras caballas y lo hará en un momento delicado por las continuas denuncias públicas del sector en la ciudad.
–¿Por qué se paró el pacto que pretendían alcanzar en Educación a nivel de los dos grandes partidos políticos?
–En el momento de la negociación del pacto no se dieron las condiciones necesarias para llegar a un acuerdo global. La coyuntura política era negativa, pero a pesar de eso, de no haber logrado una gran escenificación, una gran rúbrica, una gran foto, sí alcanzamos grandes consensos. El Plan de Acción 2010-2011 es el ejemplo de que esto fue así. En este documento se recogen la mayoría de los asuntos que se pusieron sobre la mesa durante la negociación del Pacto, que aunque no se pudieron aglutinar en un gran texto común, sí se están desarrollando por otras vías. En el fondo hay más consenso del que parece y trabajamos porque haya más, por encontrar una estabilidad normativa que dote a nuestro país de una legislación sólida que de continuidad a nuestro sistema educativo. Nuestro empeño es seguir trabajando en esta dirección con todos los actores implicados, con toda la comunidad educativa, porque el consenso es el único camino para la Educación.
–¿Cree que recibir clases en un idioma diferente al materno influye en el rendimiento del alumnado?
–La realidad de Ceuta viene determinada por muchos factores socioculturales que no podemos obviar, y que tienen su reflejo en el sistema educativo. La cuestión idiomática es uno de ellos. Es cierto que el hecho de que muchos estudiantes tengan un idioma materno diferente al que se emplea en las aulas influye en su formación, pero no tiene por qué ser un condicionante negativo. Al contrario, el conocimiento de lenguas es enriquecedor, siempre es un valor añadido para el desarrollo y la formación de las personas. En las etapas de infantil y primaria es sencillo conjugar el empleo de la lengua oficial y de la lengua materna. Los niños tienen una gran capacidad de aprendizaje por lo que adquirir destrezas lingüísticas en dariya y en castellano se convierte en algo positivo que no tiene por qué afectar a su rendimiento escolar. Cuando hablamos de alumnas y alumnos de más edad sí pueden darse algunas situaciones que dificulten su formación. En este caso son necesarias medidas de apoyo directo a los estudiantes y a los profesores para que puedan lograr una integración lingüística que permita un completo aprovechamiento de las enseñanzas impartidas en el aula. Todos los estudios internacionales sobre el tema indican que lo que es realmente condicionante son las realidades familiares, por eso, el próximo curso se va a empezar a desarrollar una experiencia piloto dirigida a las familias para facilitarles asesoramiento de primera mano sobre la importancia de la escolarización de sus hijos. En definitiva, se trata de poner en marcha medidas de apoyo a todos los actores implicados: alumnos, profesores, y familiares.
–¿Por qué en Ceuta, donde el Estado tiene competencias directas, existen los mayores índices de abandono escolar en enseñanzas medias?
–Las realidades sociales, culturales y económicas de cada territorio son claves a la hora de analizar un fenómeno como el del abandono escolar. Sabiendo de las propias realidades de Ceuta, el Ministerio encargó un estudio a la Universidad de Granada que nos permitiera poder tener más datos sobre los factores concretos que pueden ser la causa de que los jóvenes decidan alejarse del sistema educativo. La cuestión lingüística, la diversidad sociocultural, la desestructuración de familias son algunos de ellos. Por tanto, somos conscientes de los problemas, y estamos poniendo soluciones. El Plan de Acción 2010-2011 ceutí recoge un plan específico para Ceuta. En él se recogen medidas para fomentar la continuidad de la formación de todo el alumnado, flexibilizando las diferentes ofertas formativas y favoreciendo la compatibilidad de formación y empleo. No podemos olvidar tampoco la escolarización temprana, clave para el éxito educativo de los alumnos. Todos los estudios así lo certifican, y por eso se contempla también en el Plan de Acción como eje para combatir el abandono de los estudiantes ceutíes. Por otro lado, tenemos que atraer de nuevo a las aulas a aquellos que se han ido. En los tiempos actuales no hay futuro sin educación. El mercado laboral, y más en el contexto económico en el que vivimos, requiere de personas formadas, muy bien formadas, por eso aquellos que en su momento decidieron dejar las clases tienen que volver a ellas. Nosotros vamos a poner en marcha unidades de orientación y seguimiento de jóvenes que han abandonando de forma prematura los estudios para poder ofrecerles la información necesaria sobre distintas posibilidades para reincorporarse al sistema educativo y que tengan así la opción de adquirir una formación que les sirva para desenvolverse en el mundo laboral con las competencias adecuadas.
–La educación en España sale muy mal parada en informes internacionales como PISA o los de la OCDE, que comparan los resultados en secundaria, ¿qué está fallando?
–La educación en España ha evolucionado considerablemente en los últimos años. Es cierto que hay indicadores que nos hacen pensar que hay muchas cosas que mejorar, pero no podemos ser pesimistas. Tenemos que ser conscientes de que partíamos de muy atrás en comparación con el resto de países de la Unión Europea. Nuestro país hace 50 años no tenía nada que ver con el actual ni económica, ni social, ni culturalmente. La misma evolución la hemos tenido en el ámbito educativo. Es cierto que la OCDE señala carencias de nuestro sistema de enseñanza, pero también fortalezas como que hemos ganado en equidad, hemos conseguido la práctica totalidad de la escolarización infantil de 3 a 6 años, o que hemos mejorado con respecto a la educación postobligatoria. Así, destaca que en el curso 2007/2008 el 81% de los alumnos de entre 15 y 19 años siguen estudiando después de la Secundaria, lo que supone ocho puntos más que en 2001, o que el porcentaje de jóvenes que abandonan los estudios postobligatorios antes de terminar se reduce de un 34% al 27% en ocho años. En definitiva, estos estudios no nos dan datos con los que conformarnos, pero sí empiezan a reflejar una tendencia de cambio, una mejora que requiere más trabajo y continuidad en el tiempo. Nuestro objetivo, como nos fijamos durante la Presidencia española de la UE, es alcanzar en 2020 una tasa máxima de abandono del 15%, y que un 43 % de personas de entre 30 y 34 años tenga una educación superior. Compromisos globales, que tendrán su reflejo en lo individual, compromiso para España, y por lo tanto para Ceuta. En esa línea trabajamos, y vamos a seguir trabajando.
–Usted se ha mostrado a favor de que el periodo de la educación obligatoria se extienda hasta los 18 años, pero la experiencia en muchos centros de Secundaria nos ha enseñado que hay alumnos con 14 ó 15 años que tienen muy claro que quieren abandonar el instituto. ¿No se estaría obligando a aquellos que no quieren continuar?
–No es cuestión de obligar ni de imponer, sino de conseguir que los jóvenes interioricen la necesidad de adquirir la formación necesaria para poder afrontar con las destrezas suficientes su futuro laboral. No podemos olvidar que en el año 2020 el 85% de los puestos de trabajo van a requerir de personas con titulación media o superior, es decir con educación cualificada. Esto es algo que hay que tener muy presente, y que tenemos que trasladarlo a nuestros jóvenes que tienen que saber que sin educación van a tener muy difícil encontrar un lugar en el mercado laboral actual.
–Uno de los mayores problemas que se dan en Ceuta es la falta de centros educativos, que se une al deterioro de los existentes por su antigüedad. Los planes que actualmente existen en la para construir nuevos colegios e institutos se han hecho con vistas a dentro de dos o tres años. ¿Cómo cree usted que se puede resolver este problema de cara al próximo curso?
–En el Ministerio somos conscientes de la necesidad que hay en Ceuta de poner en funcionamiento nuevas infraestructuras, pero necesitamos que la Ciudad ponga suelo público a nuestra disposición. A pesar de eso, contemplamos la puesta en marcha a corto y medio plazo de un nuevo instituto de Educación Secundaria y dos colegios de Educación Infantil y Primaria. Durante mi estancia aquí vamos a mantener encuentros con el Gobierno de Ceuta con el objetivo de acordar la planificación oportuna de estos proyectos para que podamos llevarlos a cabo lo antes posible. Mientras esto ocurre trabajamos para la mejora y el acondicionamiento de los centros existentes con el fin de suplir esas carencias.
–A nivel universitario, la llegada del Plan Bolonia ha supuesto toda una revolución educativa. ¿Cómo cree que va a afectar esto a los alumnos españoles? ¿Realmente opina que nos vamos a situar en los niveles educativos universitarios del resto de Europa?
–Los beneficios de la implantación del Espacio Europeo de Educación Superior van a tener su reflejo en el día a día de los universitarios españoles y en su futuro. Se trata de un nuevo modelo universitario que va a dotar a España y a Europa de jóvenes con una formación mejor orientada, de mayor calidad, y con una perspectiva internacional que hasta ahora era muy limitada. La movilidad se convierte en un factor clave como elemento para compartir el conocimiento, generando redes de enseñanza e intercambio académico y cultural.
–Los estudiantes universitarios suelen preguntarse qué va a pasar con ellos una vez que terminen sus carreras. Teniendo en cuenta el actual estado del mercado de trabajo y la alta tasa de paro. ¿Qué podría usted responder a esos estudiantes? Tenga en cuenta que en Ceuta la tasa de paro es muy superior al 20 por ciento y mucho creen que su futuro pasa por abandonar la ciudad...
–Como antes he comentado, y creo que es necesario volver a insistir: en el año 2020 el 85% de los puestos de trabajo requerirán de una educación media o superior, es decir una formación cualificada. No me cansaré de repetirlo porque ante las dificultades actuales, ante los niveles de paro que existen, no podemos permitir que los jóvenes asuman que no hay alternativa. Sí la hay, y esa alternativa tiene el nombre de Educación. La “E” de Educación y la “E” de Empleabilidad son una, están intrínsecamente vinculadas porque sin formación no hay trabajo. El reto es adaptar la oferta educativa hacia el nuevo modelo productivo que necesitamos. Hay que impulsar la innovación, la investigación, las nuevas tecnologías, orientar los ámbitos académicos teniendo en cuenta las necesidades productivas del país.
–Usted viene a Ceuta para reunirse con los principales responsables políticos y con los máximos representantes del mundo educativo con la intención de encontrar soluciones a algunas cuestiones y conocer de primera mano la situación en la ciudad. ¿Qué cosas cree usted que se podrán solucionar a corto y medio plazo? ¿Qué espera encontrarse en la ciudad a nivel de Educación?
–La realidad educativa ceutí, como venimos comentando, tiene factores propios que la hacen tener unos rasgos característicos vinculados a su realidad. Una realidad que conozco, pero que con esta visita quiero comprobar de primera mano. Y quiero hacerlo hablando con los actores implicados en el sistema educativo ceutí, porque son ellos los que mejor van a transmitirme sus necesidades, sus inquietudes, sus requerimientos. Saber de primera mano qué implica para ellos la peculiaridad lingüística de la ciudad, o el hecho de que exista la limitación actual de infraestructuras, o los niveles de abandono que tienen. En definitiva, vengo con la intención de escuchar, vengo con la intención de aprender.
Agenda
Miércoles, 3 de noviembre
17.00 horas
El ministro se reúne con el presidente, con el Gobierno y con los portavoces de la Ciudad Autónoma de Ceuta. Con todos ellos abordará la necesidad de contar con suelo público para la construcción de nuevos centros escolares e intentará mediar en los proyectos existentes con la esperanza de poder agilizar los trámites y acortar los plazos.
Miércoles, 3 de noviembre
19.00 horas
Ángel Gabilondo mantiene un encuentro con los representantes del Foro de la Educación de Ceuta y con la Permanente de la Junta de Personal Docente. De esta forma se atenderá a la petición tanto de los primeros como de los segundos, que en sendas cartas solicitaron mantener un encuentro con el ministro para transmitirle la problemática existente.
Jueves, 4 de noviembre
9.15 horas
El máximo responsable de la cartera ministerial de Educación visita el colegio Rey Juan Carlos I. Lo hará acompañado por el presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas.
Jueves, 4 de noviembre
10.00 horas
Gabilondo visitará el IES Almina. De esta forma completará su estancia en Ceuta haciendo acto de presencia y compartiendo su tiempo con alumnos del centro.
Jueves, 4 de noviembre
12.30 horas
El ministro asiste al acto del 75 Aniversario de la creación de los Estudios de Magisterio en la Facultad de Educación y Humanidades.






