El Servicio Marítimo de la Guardia Civil ha recuperado muy cerca de Benzú un total de 68 kilos de hachís que, al parecer, había arrojado una embarcación.
Este alijo podría pertenecer a una embarcación cuyos tripulantes habrían tirado la droga al agua al ver a la Guardia Civil, con el objetivo de librarse de una posible detención.
Al parecer, la droga encontrada podría estar distribuida en el mar en dos fardos, pero no se descarta que los tripulantes hubieran arrojado más paquetes desde la embarcación en la que viajaban y que pudiera ir apareciendo en las próximas horas.
Esta es una práctica muy común entre las personas que intentan pasar droga a través del Estrecho y temen ser sorprendidas por la Guardia Civil.
El paso de droga a la península a través del Estrecho en embarcaciones con motor es una de las formas que eligen los narcos para llevar a cabo estas actividades ilícitas, pero hay más. El pasado jueves, sin ir más lejos, este medio publicaba que la Benemérita intervenía en el Puerto 662 kilos de hachís ocultos en el doble fondo de una furgoneta con destino a Almería. Otra de las formas que utilizan para pasar droga a la península es en el interior del cuerpo, una manera, se sospecha, de evitar los mayores controles que se llevan a cabo sobre las personas que acuden al embarque a pie.






