Así lo afirman fuentes cercanas, que dicen que la chica dio 0,80 de alcoholemia.
El accidente de coches que el pasado domingo tuvo lugar en la avenida Muelle Cañonero Dato, a la altura del supermercado Lidl, y en el que un taxi terminó empotrado contra la mediana fue provocado por una mujer que colisionó contra el vehículo del servicio público cuando éste había parado en un paso de peatones, según han manifestado fuentes cercanas al caso.
Según contaron personas relacionadas con el taxi, el conductor del mismo -en ese momento un chófer- se detuvo ante la zona cebreada con la intención de ceder el paso a una pareja que tenía la intención de cruzar. El vehículo que iba detrás, al parecer ocupado por una conductora, tres hombres y un niño, no frenó a tiempo y terminó golpeando al taxi y provocando que chocara contra los bloques de hormigón pintados de amarillo que conforman la separación entre los carriles de diferente sentido de circulación.
En lo personal no hubo que lamentar heridos más allá de los típicos latigazos cervicales y el susto del momento. En cuanto a lo material, el taxi fue declarado siniestro y su dueño está funcionando con un vehículo de repuesto que tenía preparado para este tipo de circunstancias. El problema, según fuentes cercanas al accidente, es que la mujer que conducía el coche que, en principio, habría provocado el accidente podría haber iba bebida en el momento del choque. “La chica dio 0,80 en el control de alcoholemia”, dijo el dueño del taxi, que también aseguró que ella era agente de los Cuerpos y Fuerza de Seguridad.





