Lo que está viviendo el personal sanitario no es normal. Este mes de septiembre está siendo criminal, con una oleada de denuncias por agresiones verbales o amenazas en los centros médicos de nuestra ciudad. ¿Qué está pasando?
Hace una semana el personal sanitario y no sanitario se concentraba para exigir medidas eficaces que frenen estas conductas, después de que se hayan denunciado varios incidentes en distintos centros médicos de Ceuta. Pero ya el acoso no es sólo presencial, sino que una doctora, tras haber sido increpada y amenazada, e incuso después de que la Justicia condenara a su agresor, ha tenido que soportar el asediada a través de las redes sociales, que se están convirtiendo en verdaderas armas para intentar amedrentar a estos profesionales en cuyas manos dejamos nuestras vidas.
Esto se debe a una principal crisis de valores y de educación. Por muchas carencias que pueda tener nuestra sanidad pública, los profesionales que nos otorgan la salud no son los culpables, sino víctimas, y mucho menos se merecen esta situación y estrés que genera la actitud de estos incívicos que no dudan en acometer estos actos, que hay que recordar, están penados por la justicia.
Este problema tiene detrás un trasfondo que se debe combatir mediante campañas de sensibilización que busquen recuperar el respeto que merecen estos profesionales.






