Miguel Jiménez, presidente de la Comunidad Romaní de Ceuta, aseguró ayer que la sucesión de leyes racistas en Europa “es una espiral que se hace más grande y se va extendiendo por los diferentes países”.
Ese es precisamente el motivo por el cuál la Unión Romaní, a la que pertenece esta asociación, haya escrito la semana pasada una carta al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ante su reunión en Francia con los ministros equivalentes de Italia, Alemania y Reino Unido.
En esa carta recuerdan que “el racismo es una enfermedad altamente contagiosa”, en referencia a la presencia del ministro italiano, país que lleva tiempo aplicando duras leyes contra esta minoría.
Como respuesta a la iniciativa, la Unión Romaní Internacional ha convocado una manifestación este sábado en la capital gala. “Es muy complicado que alguien de Ceuta pueda ir por la rapidez de esta convocatoria, pero estamos obligados a buscar alguna manera si fuera posible”, aseguró Jiménez, presidente de la Comunidad Romaní de Ceuta, una de las dos principales asociaciones que aglutinan a los gitanos de la Ciudad.
Jiménez recordó que en esa “espiral” ya se ha deportado a unos 700 gitanos en Bélgica. “Eso equivale, por ejemplo, a todos los que somos aquí en Ceuta”, ejemplificó. “En Suecia expulsaron a un número indeterminado, y en Copenhague se pidió ayuda para deportar a cuatrocientos”, aseguró el presidente de la Comunidad Romaní. En su agenda, la comunidad gitana de Ceuta celebrará una serie de actos a finales de este mes, en los que estarán presentes representantes del Gobierno; concretamente, del Instituto Cultural Gitano de España, cuyo presidente es Diego Fernández. Se trata de un organismo dependiente del Ministerio de Cultura, y el objetivo es impulsar la confederación de gitanos creada recientemente en Ceuta.






