Ninguno de ellos fue señalado en una rueda de reconocimiento realizada.
Los dos menores detenidos por la Policía por su presunta relación con la banda que durante el último mes ha estando asaltado a los taxistas de la ciudad en la barriada Príncipe Alfonso quedaron el jueves en libertad después de comparecer ante el juez. Tal y como adelantaba ayer ‘El Faro’, la decisión que los jóvenes habían tomado era la de acogerse a su derecho a no declarar tanto en comisaría como ante el juez y, en todo momento, negaron tener relación alguna con los hechos que se le imputaban. Según fuentes cercanas, ambos habrían sido relacionados con el atraco que se produjo el día 6 de agosto sobre las 7.00 horas en la calle Fuerte, ya que el taxista presentó una denuncia y reconoció mediante fotografías a sus presuntos asaltantes. Igualmente no se descartaba su vinculación con los otros ocho atracos que se produjeron desde el pasado 11 de julio. Finalmente, ninguno de ellos fue señalado en unas ruedas de reconocimiento organizadas por la autoridad judicial. Ante esto, y teniendo en cuenta las pruebas recopiladas hasta el momento, al juez no le quedó más remedio que decretar la libertad para los dos jóvenes, uno de ellos de 15 años de edad.
Este hecho da al traste con las esperanzas del sector del taxi de que se hubiera logrado aprehender a los responsables de los hechos delictivos que les estaban asediando y, por consiguiente, con la posibilidad de que se hubiera logrado desarticular a la banda de menores que estaba operando en las inmediaciones del Príncipe y que tenía como principal objetivo a los profesionales del taxi. De esta forma, las esperanzas de la Policía de poder localizar al resto de los participantes en los asaltos a los taxistas de la ciudad se reducen, aunque las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado continuarán con sus pesquisas para detener a los autores de los atracos.
El modus operandi de la banda de menores siempre ha sido el mismo: tomar el taxi en cualquier punto de la ciudad, normalmente en por el centro, y solicitar que el trayecto llegue hasta las cercanías de la barriada Príncipe Alfonso. Una vez allí se sentirían lo suficientemente seguros como para intentar ejecutar el robo, generalmente sin demasiada violencia, aunque en los últimos casos se vivió una escalada en este apartado.
Estos incidentes llevaron a los taxistas a plantearse la adopción de medidas como la instalación de sistemas GPS de localización que mejoraran la seguridad de los servicios.






