Alguna vez pensáis en todo lo que habéis hecho hasta ahora para llegar a ser la persona en la que os habéis convertido? Seguro que sí. Todos pensamos en las cosas que hicimos algún día y que nos han impulsado a una gloria personal y también en los fallos que hubimos cometido y que o no repetiríamos o sí pues nos han ayudado a aprender.
Ya he hablado del fallo antes pero no de ese pasado en concreto que causó un antes y un después, un nuevo punto de partida o un reinicio en nuestra forma de pensar y actuar. A veces pensamos que el error es superior a la victoria a lo que respondo “se ha perdido una batalla pero no la guerra”.
Ver en ese recorrido nuestro a todas las personas que han transcurrido junto al tiempo, observar los detalles para saber con quién quedarte y con qué momentos abrazarte cuando te sientas mal.
Recuerdos del ayer que quizá mañana se repitan o sean sustituidos por otros que merezcan más la pena para ti. Echa la vista atrás y no te detengas; hazlo para fortalecerte, tomar nota y coger impulso que aún tenemos que comernos






