La juez considera que si hubo encuentro con los menores fue fortuito. Satisfacción de la defensa porque “se ha hecho justicia”.
La titular del Juzgado de lo Penal 1 de nuestra ciudad ha absuelto a la maestra del San Agustín acusada de maltrato, al considerar que no ha quebrantado la orden de alejamiento que tiene vigente de siete de sus ex alumnos. La pasada semana se celebró el juicio en el que comparecieron la propia acusada, la madre denunciante, varios progenitores de alumnos del centro educativo así como personal del mismo. El abogado de la defensa declaró ayer a El Faro que ha recibido la sentencia judicial con “alegría porque se ha hecho justicia”, pero declinó hacer comentario alguno sobre la vista judicial que tendrá lugar el próximo mes de octubre donde se juzgará a la profesora A.G.R. del delito de maltrato por el que está siendo procesada.
La juez considera que no hubo intencionalidad en que la maestra provocara los encuentros con sus ex alumnos en el colegio, a sabiendas de la orden de alejamiento que tiene vigente desde hace un año. Según explicó el abogado defensor, Antonio Custodio, la sentencia refleja que si se produjeron esos encuentros que denunció una de las madres de los menores de los que debe mantenerse alejada la maestra, fueron éstos totalmente “fortuitos”. Custodio añade que la titular del Juzgado de lo Penal 1 considera que en el juicio, celebrado la pasada semana, no quedó probado que los encuentros que denunciaba una de las madres fueran intencionados ni quedó acreditado que la maestra se percatara de la presencia de los alumnos si alguno de los encuentros denunciados se hubiera producido.
Y es que tanto la madre denunciante como el resto de progenitores que declararon como testigos en la vista oral reconocieron que los momentos de entrada y salida del colegio son “bulliciosas”.
Además, el director general del centro educativo explicó en el juicio que nada más conocer la orden de alejamiento se adoptaron medidas para que ésta se cumpliera y cambiaron los horarios de entrada y salida de la maestra para evitar la coincidencia con los menores.
A pesar de las declaraciones de los padres que aseguraron haber visto a la maestra en espacios comunes del centro educativo en el mismo momento en el que los menores protegidos estaban allí, otros progenitores negaron haber visto esa serie de encuentros que se habrían producido desde el inicio del curso escolar pasado, hasta el 8 de octubre cuando la madre interpuso la denuncia.
Cabe recordar que la sesión judicial finalizó con la petición de absolución de la Fiscalía y la defensa, con la única petición de condena de la acusación particular quien solicitaba una multa de ocho meses a razón de 20 euros diarios por el citado delito, esto es, unos 4.800 euros.






