La Guardia Civil del puesto de control en el Puerto detectó a los seis inmigrantes en el transcurso de la semana. Los subsaharianos residen en el CETI, tienen tarjeta amarilla y pretendían embarcar hacia Algeciras de forma clandestina.
Una fuga abortada. Los agentes de la Benemérita destinados en el puesto de control de acceso al ferry han detectado en el transcurso de esta semana a seis subsaharianos que, escondidos en los bajos de distintos camiones, pretendían embarcar de forma clandestina con destino a la península. La Guardia Civil comunicó con motivo de la detención de una docena de inmigrantes a finales de febrero que ya considera rutinaria esta vía de escape.
Los agentes de la Benemérita detectaron a los inmigrantes aferrados a esta parte de los vehículos de transporte cuando realizaban los reconocimientos habituales del camión para detectar que todo se ajustaba a la normalidad, momento en el que sorprendieron a los subsaharianos intentando pasar desapercibidos para las autoridades. Ningún conductor fue detenido al no tener relación alguna con el pase, de modo que no se le imputó un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros.
La novedad surge en cuanto al perfil del inmigrante que intenta acceder al buque oculto en los vehículos de transporte desde hace semanas: no sólo son residentes en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, CETI, sino que portan el documento de solicitante de asilo, la conocida popularmente como tarjeta amarilla. Aunque no gozan de los derechos reconocidos a las personas a las que se les reconoce el estatuto de refugiado, esta acreditación autoriza a permanecer en España durante el tiempo de validez del citado documento, seis meses con la posibilidad de prórroga mientras se resuelve el expediente.
La Guardia Civil desmintió que el incremento de personas que intentan cruzar de esta forma se deba a que sus controles en el Puerto se han suavizado, sino a la desesperación después de meses de espera en el centro del Jaral
No obstante, este método para alcanzar la península obliga al inmigrante a arriesgar su vida con la posibilidad de morir en el intento, como ocurriera en febrero de 2008, cuando un paquistaní residente en el CETI falleció aplastado por las ruedas de un autobús turístico al caer de los bajos del vehículo.
La cláusula de reserva para Ceuta
Los protagonistas de estos intentos de pase frustrados residen en el CETI y poseen la tarjeta de solicitante de asilo, un documento que otorga la libertad de circulación de su titular por el conjunto del territorio nacional durante un semestre. Sin embargo, desde que entrara en vigor la reforma de la ley de asilo, la Policía Nacional impide la salida de la ciudad autónoma a quienes disponen de esta identificación en base a una cláusula de reserva existente para las ciudades autónomas, suscrita por España, en el convenio de aplicación de Schengen, un acuerdo para finalizar con los controles fronterizos. CEAR, oenegé que ha interpuesto varios recursos en representación de residentes en el Jaral por este motivo, sostiene que pueden adquirir el billete a Algeciras ya que el Ministerio de Interior reconoce que se pueden desplazar por España con este documento.






