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Los hechos ocurrieron en noviembre en el Poblado Marinero. El acusado niega la agresión y dijo no reconocer a los agentes
En la noche del pasado 13 de noviembre un militar, recién destinado en Ceuta, fue detenido en el Poblado Marinero en el transcurso de un altercado que se estaba registrando en la puerta de uno de los bares de copas allí ubicados. El juicio se celebró ayer en el Juzgado de lo Penal 1 de nuestra ciudad, pues H.P.A. está acusado de un delito de lesiones por el que el Ministerio Fiscal pide un año de prisión. El joven aseguró al juez que en ningún momento agredió a ningún agente. Es más, explicó que no pudo reconocer a los policías locales de la UIR como tales porque no reconoció sus uniformes.
“Al salir vi a dos hombres de negro y pregunté que qué pasaba. Seguidamente, alguien me cogió del cuello y me tiró al suelo y me puso los grilletes”, explicó. El acusado añadió que no identificó a “los hombres de negro” como policías locales, porque en Madrid, de donde procede el acusado, “no visten igual”. “Los agentes de la Bescam tienen un chaleco, no visten así yo vi a hombres de negro y pensaba que eran porteros de discoteca”, agregó. A preguntas del Ministerio Fiscal, el procesado indicó que esa noche había salido con unos compañeros a cenar y tomar unas copas. Explicó que había bebido cerveza y “cinco o seis copas”. Aún así, insistió en que él no propinó un puñetazo a uno de los agentes y cree que al intentar quitar la mano de su cuello, el agente pudo haberse lesionado el dedo meñique, como consta en el parte de lesiones de uno de los agentes.
A preguntas de la defensa, el acusado aseguró que los policías nunca se identificaron como tales, aunque los agentes aseguraron que todos llevaban el uniforme reglamentario propio de la UIR de la Policía Local. Además, aludió a que como llevaba por entonces, únicamente dos meses en Ceuta no pudo identificar a estos hombres como agentes de la UIR.
Sin embargo, los agentes que declararon en la vista judicial identificaron al acusado, sin género de dudas, como la persona que trató de propinar un puñetazo a uno de los agentes que logró esquivarlo, pero que forcejeó con ellos y se resistió violentamente a la detención. “Había un altercado en uno de los bares, nos acercamos a ver lo que pasaba y este señor salió, se encaró conmigo, le lanzó un puñetazo a mi compañero y yo le tuve que reducir para detenerle”, explicó uno de los agentes. El caso quedó visto para sentencia.





