Esta semana los informativos de televisión, las cadenas de radio y los periódicos de tirada nacional e internacional ponían su foco de atención en la historia de Abou. Una historia que a todos nos conmueve pero que no deja ser una más dentro del drama que marca el fenómeno migratorio.
La fotografía de un niño de 8 años dentro de una maleta ha terminado llamando la atención para, al final, generar en un auténtico espectáculo mediático. Los partidos políticos hablan de Abou, opinan sobre lo que hace o deja de hacer la justicia, dan consejos y lecciones. Nunca les escuché, en cambio, cuando lanzaban a los niños por el perímetro fronterizo cuales pelotas de baloncesto. No era periodo electoral. Por eso la historia de aquellos críos murió a este lado del Estrecho. Si dura es la inmigración, más aún resulta la hipocresia de aquellos que solo se mueven por efecto, por golpes que no se sabe bien que persiguen, hasta el punto de cuestionar todo y a todos.
El espectáculo organizado en torno a este asunto es bajuno. No interesa Abou, ni su padre, ni las leyes... ni nada. Interesa montar una historia y seguir con ella porque sí, sacando la vena de monjita entregada para que el final no termine hasta que los grandes poderes quieran. Recuerden, veremos a la familia de Abou en un plató de televisión. Y no será porque esos medios se preocupen realmente por su situación, sino porque hay quienes se sienten Roobin Hood con tal de que no se les joda una noticia interesada. Así es.
Abou es un caso más dentro de la hilera de dramas que a diario se producen en Ceuta y terminan desfilando por los juzgados. Dramas de familias con padres encarcelados por querer pasar a un hijo tapado con una manta para que les ayudara a criar a una hija con Síndrome de Down. Dramas de madres que quieren dar una oportunidad a sus hijos y buscan hacerlo a la desesperada. Dramas de niños que huyen de su país y terminan pernoctando en las calles, desamparados y marcados por el grave riesgo de adultos sin escrúpulos.
Pero de eso nadie habla. Interesa una foto, interesa Abou, interesa una historia que parece que está siendo ya dirigida y maquillada por los grandes poderes. Que no se joda la historia, aunque la inmigración importe eso... una M.





