La trayectoria política de Juan Vivas es impecable. A pocos políticos se les puede aplicar este adjetivo y que, con ello, queden definidos sin más. Eligió formar parte de una candidatura del Partido Popular, cuando todas las encuestas daban a G.I.L., como ganador de aquellas elecciones a la Asamblea de Ceuta, cosa que ocurrió como de todos es sabido. Pero, desde la oposición, defendió honrada y brillantemente las ideas y las propuestas del P.P., ganándose el respeto de sus compañeros y adversarios.
Su llegada a la Presidencia de la Ciudad, le permitió demostrar su capacidad y tras ganar las elecciones como cabeza de lista del P.P., propició en un tiempo récord la mayor transformación de la ciudad de los últimos cien años.
Su personal estilo de ejercer el poder: humilde, participativo, con total normalidad a pesar de las mayorías que le avalan, es alabado por dirigentes de todo signo político y, a través de él, el prestigio de Ceuta se ha elevado considerablemente.
Sería una pena que el rencor venciese a la inteligencia, pero es seguro que la militancia del P.P. ceutí, sabrá reconocer en él el valor añadido que supone para su partido que él lo pueda liderar.





