Pese a que buena parte de la ciudad yace sobre una península (la península de Almina), en muchos aspectos Ceuta funciona mediante una lógica insular. Igual que siglos atrás hicieron su foso y sus murallas, hoy la securización de la frontera frente a los flujos de inmigración irregular subraya el perfil insular de la ciudad.
La misma etimología o genealogía del término península (paeninsula –casi isla) parece conectarnos con la naturaleza intermedia del territorio, con su “cuasidad” espacial. No es una isla, pero casi. No es Europa, pero casi. Prácticamente sellada ante la inmigración irregular, aunque –como atestiguan las cifras relativas a las entradas irregulares producidas en 2011), no del todo. Ceuta es un territorio intermedio, un territorio-limbo.
Hoy en día, dicha condición de casi-isla resulta, tal vez, más aplicable en relación a aquellos inmigrantes subsaharianos que deseaban ir a Europa, y sin embargo se encuentran atrapados en la ciudad.
Los inmigrantes que consiguen cruzar irregularmente el perímetro vallado de Ceuta son transferidos por parte de las autoridades fronterizas al CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes). El CETI ha sido en alguna ocasión descrito quienes allí viven como una dulce prisión. En realidad, se trata de un centro abierto. No es un campo de detención. No es un centro de internamiento. No es una cárcel. Aunque, como sucede con tantas otras realidades en Ceuta, podría llegar a argumentarse que, en cierto modo, casi. Ceuta ejerce de patio trasero del CETI. Los residentes del centro pueden entrar y salir del mismo cuando lo deseen. Pueden moverse libremente por la ciudad, pero no pueden abandonarla. No están confinados en el CETI. Pero sí que están recluidos dentro de los límites de la ciudad.
Así pues, Ceuta funciona como un espacio intermedio, transicional. Como un territorio a medio camino. Representa un umbral, una sala de espera de 19 km2 donde debe resolverse la situación legal de los inmigrantes (la concesión o negación del derecho de acceso a la UE). Es para muchos un espacio/tiempo de olvido provisional, entre el cielo de la regularización y el infierno de la repatriación/deportación. Es la región fronteriza entre el espacio UE y el espacio no-UE. La residencia temporal para quines han conseguido cruzar ilegalmente la frontera exterior de la UE, pero aún no han recibido el bautismo de la ley de Schengen. Un territorio-limbo. Limboland.
Henk Van Houtum
Nijmegen Centre for Border Research
Radboud Universiteit Nijmegen





