Este jueves pudimos presenciar la toma de posesión del Presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta. En el salón del trono no quedaba hueco alguno ya que nadie quiso perderse la entrega del bastón de mando por parte de la nueva vicepresidenta de la mesa al que, durante los próximos cuatro años, será el encargado de dirigir nuevamente el rumbo de nuestra ciudad. Consejeros y viceconsejeros salientes, diputados, directores generales y demás miembros del equipo que hasta ahora acompañaban al Presidente al frente de la Asamblea. Todo esto estaba dentro del guión, y más dentro de un partido como el Popular en el que sus fieles lo son por encima de todas las cosas, incluso de las más feas.
Se vieron muchas caras de satisfacción que daban pistas sobre las personas que serían elegidas en el día de ayer para acompañar al señor Vivas en esta nueva legislatura. Caras de agradecimiento al presidente, de poder, de ambición, como si se fueran a convertir en un ser superior amparados bajo la capa de super-vivas, el hombre invencible, aquel que es capaz de salir indemne de cada comicio electoral, no importan los escándalos, los engaños, el despilfarro…. él puede con todo y eso lo saben muy bien sus elegidos.
A pesar de ser un día tan especial, no todo fueron buenas caras en el salón del trono. Se veían caras de recelo, de rencor, incluso de fracaso. Caras que hacían prever que alguno de los presentes acababa aquí su etapa al lado del señor Vivas, no muchos, ya sabemos que una vez en el cortijo es difícil quitarte del medio, pero algunos no han corrido con la suerte que en tiempos atrás sí tuvieron otros.
Ayer se terminaban de despejar muchas dudas, nueve consejerías y tres viceconsejerías formarán el nuevo gobierno, sin contar con las direcciones generales. Pocas sorpresas, un equipo decepcionante como lo fue el discurso del Presidente, sin nada nuevo, sin soluciones, con lo mismo de siempre. Y esto sólo nos hace pensar que nos esperan cuatro años con los mismos errores, con los mismos excesos, y sobre todo, con las mismas mentiras que en estos diez años.





