Con perdón para quienes le enfrentaron el pasado domingo y tuvieron que sufrir, una vez más, un descalabro importante en el recuento de votos. Juan es Juan; no, perdón, Juan es mucho Juan.., y si ya las encuestas avisaban del sufrimiento para con quienes se le pusieran en medio (electoralmente), el voto, el escrutinio, deja claro que Juan Jesús Vivas Lara, hoy por hoy, no tiene rival político en la tarta del plebiscito democrático ceutí. Sin lugar a dudas, un fenómeno. Juan es un buen hombre y un buen gestor, y en estos tiempos que corren un pueblo como el nuestro lo valora, lo mantiene y lo apoya, sabiendo que está en buenas manos y en mejor liderazgo. No tengo por costumbre dorar la píldora al político de turno pero las cosas, en forma de votos, cantan por si solas.
Es una verdad irrefutable. Y si realmente somos demócratas, hay que felicitar con el corazón y de corazón, al todavía en funciones Presidente.
Si el 65% de los votantes cree que el proyecto presentado por el PP en Ceuta y dirigido por Juan Vivas es el que necesita Ceuta para su futuro, entonces el fragmentado 35% restante solo tiene la posibilidad de observar y vigilar que se cumpla. Es la Democracia. La ley del Voto. Nos podrá gustar más o menos en su ejecución, en su disposición y en su definición pero esto es lo que hay. Así son las cosas y el mismo derecho a votar conlleva el de respetar el resultado del sufragio. Ahora tiene que ser Juan Vivas, el Presidente, (aquí no cabe el término posible o futurible), quien reordene sus prioridades y dé los pasos necesarios para poner en marcha sus proyectos que, sin duda, gustarán a algunos y a otros no tanto (como es mi caso en cuanto al destino del Mercado Central y otras historias) pero las urnas mandan y durante los próximos 4 años será él, y solo él, quien enfrente el futuro de la ciudad y sobre quien cae la responsabilidad de gobernarnos.
Si la Democracia, o mejor dicho, su espíritu, su alma, falla o no, es solo cuestión de mirar alrededor y comprobar que el panorama es igual en otras naciones. Y quizás -solo quizás- ese sea el reto: aprender de otros estados y de sus constituciones; corregir si fuera preciso el texto constitucional hasta encontrar un punto de encuentro entre todos porque no podemos pensar que todo está hecho y que nada es revisable, (que se lo digan al movimiento 15M y los apoyos que por parte de la ciudadanía se ha grangeado), porque de momento, nos vale lo que tenemos y nos apañamos, pero como en toda casa vieja ya empiezan a aflorar las goteras…
El ciudadano pide listas abiertas. Y no es la primera vez que lo hace. Es una forma de ejercer el derecho al voto sobre aquellos candidatos que se ajustan a lo que quieres que te represente de verdad; con los que te identificas, con los que conoces y valoras, con los que sabes que están cualificados y de los que no esperas escándalos de ningún tipo…No es precisamente el sistema actual, donde se cuelan nombres por amistad, por interés y por otras causas que ni entendemos, ni sabemos en la mayoría de los casos... Hoy por hoy, “el elector goza del sagrado privilegio de votar por un candidato que eligieron otros” y quizás esta sea una de las primeras actuaciones a desarrollar.
Por lo demás.., empieza una nueva legislatura, casi con las mismas caras y con los conocidos proyectos.
No hay sorpresas. Si D. Juan I de Portugal conquistó Ceuta por las armas, D. Juan Vivas de la Rivera se la ganó por la palabra, y eso en Democracia es lo más.





