La barriada Azcárate-Maestranza ha lamentado la escasez de limpieza que sufren, no en las zonas principales del barrio, sino en los aledaños del mismo. "Los barrenderos suben poco por los callejones, como las escaleras del Molino, o Maestranza desde el cruce de Real 93", se queja su presidenta, Ana María Mesa.
Además, la falta de civismo de algunos ciudadanos no ayuda a mantener limpias estas zonas. "Estamos hartos de ver excrementos de perros. Ellos no tienen la culpa, sino sus dueños. Lo único que pedimos es que si hacen sus necesidades que su dueño las recoja después". Mesa aboga por "algún tipo de multa a aquella persona que no recoja estos restos y se acabaría el problema".
Por otra parte, la presidenta de Azcárate-Maestranza también echa de menos los baldeos que "han descendido significativamente con el cambio de la nueva empresa de limpieza".





