Vecinos del Recinto se han quejado del estado en que se encuentran los acantilados que recorren esta emblemática zona de la ciudad. Uno de ellos ha sido muy crítico al asegurar que estos barrancos han llegado a un estado total de “degeneración y suciedad que lo han convertido en una escombrera”. Asegura que el civismo brilla por su ausencia y que son muchos los ciudadanos que arrojan las basuras en estas áreas. “Se ha convertido en un vertedero y lo peor es que nadie se da cuenta y tienen esto totalmente abandonado”.
Al difícil acceso para acometer una limpieza en condiciones, se suma lo que este vecino considera una “dejadez absoluta. Esto ya es denigrante y parece que nadie quiere aportar una solución”.
Recordar que estos acantilados también acumulan numerosos juncos que derivan en fuegos, al parecer provocados por ciudadanos, para permitir un acceso más fácil a las playas. En varias ocasiones al día, los efectivos de Bomberos se han tenido que trasladar hasta el lugar para sofocar el fuego que, casi a diario, se producen en la zona.
Por otra parte, los vecinos también se quejan de la falta de baldeos en las calles del Recinto, cuyo número ha venido descendiendo en los últimos años.






