La gestión del servicio de recogida de animales callejeros, tanto perros y gatos, por parte del 112, no es del agrado de numerosos usuarios, que han hecho llegar sus quejas a asociaciones animalistas de nuestra ciudad.
Tal y como está estipulado en el convenio con la Consejería de Sanidad, los animales con vida deben ser recogidos por la Perrera Municipal, mientras que si se trata de un perro o gato ya fallecido, la recogida es tarea de la empresa Athisa. Todo ello mientras el aviso al 112 se efectúe entre las 8.00 y las 15.00 horas. A partir de ese horario, así como fines de semana y festivos, las llamadas son trasladadas a la Protectora de Animales y Plantas,cuyo servicio finalizaría a las 8.00 horas del día siguiente.
El protocolo estipula que una vez que el ciudadano efectúa una llamada alertando de la presencia de un animal en la calle, el requisito primordial para su recogida es que exista un riesgo bien para el animal o para la persona. En ese momento, y tras comprobar el cumplimiento de dicho requisito, el operador del 112 tiene que alertar a alguna de las entidades en función del horario y del estado del animal. A partir de ese instante, el tiempo máximo estipulado para la recogida es de 40 minutos, periodo que en la mayoría de los casos no se cumple, según numerosos testigos que han alertado de la presencia de, por ejemplo, un animal atropellado, que ha tenido que pagar, a veces con su propia vida, la ineficacia de esta gestión.
Además, en cualquier caso, el operador del 112 debe ser el responsable de avisar a Perrera, Athisa o Protectora y nunca hacer entrega de estos teléfonos al ciudadano que está reclamando la ayuda, otra cuestión que no se cumple. “En vez de llamar ellos a la Protectora, te dan el numero para que tú mismo llames, cuando el protocolo no es así ”, explica una ciudadana. Se da la circunstancia de que hace unos días, y ante el atropello de un gato que se encontraba en muy mal estado, a la tardanza en la recogida se sumó una equivocación al enviar a Athisa. “Nos enviaron a la recogida de animales muertos, cuando estaba vivo y hasta que se corrigió el error, ese animal estaba sufriendo”, explica la persona que dio el aviso.
La mayor queja es el número de veces que los ciudadanos se ven obligados a llamar, hasta que su demanda es atendida. Hasta en más de cuatro ocasiones se han visto obligados a llamar las personas animalistas para que sus peticiones de ayuda sean atendidas. “Hubo un gato que se metió en un garaje y estuvimos tres días llamando para que vinieran, porque el 112 no daba el aviso”.
Otros usuarios consideran que en demasiadas ocasiones, “no hacen caso porque se trata de animales, parece que se lo toman a cachondeo”. Además, “tienen obligación de ir en caso de riesgo para el animal o la persona ¿y qué mayor riesgo que un gato o un perro en medio de la vía pública? Pues aún así, no dan el aviso o si lo hacen tardan demasiado”, se quejan.
Desde Sanidad ya han anunciado que van a estudiar el próximo informe emitido por el 112 “para conocer qué esta fallando y determinar soluciones”, apuntan fuentes de la Consejería.






