Un chico y una chica, hermanos, se agredieron mutuamente en su domicilio y ambos fueron trasladados a Comisaría. En la madrugada del día 14, agentes de la Policía Local fueron requeridos por el técnico del servicio de ambulancia quien manifestó que se encontraba en el domicilio de una ciudadana, la cual presentaba un fuerte estado de ansiedad y que los ánimos entre su hijo y su hija estaban muy alterados.
Personados en el lugar, los agentes comprobaron cómo la casa presentaba signos de violencia por lo que procedieron a calmar los ánimos y tras preguntarle a la madre, ésta manifiesta que sus hijos se agredieron mutuamente provocandole el estado en que se encontraba. Los hijos informaron a los agentes que querían mutuamente denunciarse por lo que, al presentar lesiones, fueron asistidos por facultativos para presentar los correspondientes partes en la instrucción de diligencias. Una vez en comisaría el varón llegó a amenazar gravemente a los funcionarios que le custodiaban, incluso atentó contra su persona provocándose golpes a si mismo. La madre tuvo que quedar, por prescripción médica, ingresada en observación en el Hospital Universitario.
Obra ilegal
Por otro lado, agentes de la Policía Local observaron como tres individuos se encontraban realizando trabajos de albañilería en una obra de construccion ilegal, dándose a la huida al percatarse estos de la presencia policial. Los agentes lograron interceptar a dos de ellos, momento en que se persona el promotor y habitante de la vivienda, el cual manifiesta que los trabajadores eran familiares que le ayudaban asumiendo toda la responsabilidad. Tras paralizar la obra los agentes procedieron a formular denuncia y dar conocimiento de los hechos a la administración.





