En abril del pasado año, unos meses después de que el entonces secretario de Estado para la UE, Iñigo Méndez de Vigo -hoy ministro de Educación- viajara a nuestra ciudad, el Gobierno local y la Delegación acordaron con varios ministerios, entre ellos, el de Sanidad y Hacienda, que Ceuta figurara en la lista de territorios que, aunque fuera de la Unión Aduanera, pudieran exportar productos de origen animal. Esa autorización es básica para reflotar la economía ceutí, sobre todo en el ámbito de la pesca y sus derivados.
Pero para que ese camino pudiera iniciarse era imprescindible resolver una cuestión importante: La adecuación de la lonja a las directivas y normativas higiénicas y sanitarias de la Unión Europea. Y es que la lonja, tal y como sigue estando hoy en día, cuenta con numerosas deficiencias. Por ejemplo,la cámara frigorífica, que debe conservar el pescado una vez que ha sido descargado en el puerto, se encuentra en mal estado de conservación e incluso de limpieza, una deficiencia extensiva al resto de instalaciones de la lonja.
Un informe demoledor de la Consejería de Sanidad alertaba hace más de un año de estas cuestiones e indicaba las mejoras a introducir para que los técnicos de la UE que deberán dar el visto bueno a las instalaciones de la lonja no pusieran más pegas después de la inspección. Se ha tardado en redactar el proyecto de adecuación, pero la Autoridad Portuaria ya está licitando estas obras y se espera que no pasen muchos meses más para que la lonja pase cualquier examen higiénico sanitario que certifique que es apta para poder realizar los trámites previos para la exportación. Si se consigue se había dado un gran revulsivo a una industria que languidece, como es la pesca.





