Si hay algo de lo que se enorgullece el Gobierno de la Ciudad es haber conseguido reducir paulatinamente el nivel de endeudamiento de la institución municipal, algo que se está logrando con esfuerzo y mucho sacrificio.
Si se cumplen las previsiones expresadas por la consejera de Hacienda y Economía, Susana Román, las noticias no pueden ser más alentadoras, porque espera que en 2016 el nivel de endeudamiento ronde el 77% de los ingresos, lo que situaría a Ceuta muy cerca del 75%, que es el óptimo para las administraciones. Atrás quedaron los años más duros de la peor crisis que ha azotado España en muchas décadas, cuando los bancos se alejaban de las administraciones públicas y cuando concedían operaciones de crédito lo hacían con unos intereses bancarios elevadísimos y Ceuta estuvo obligada a estar dentro del plan de pago a proveedores auspiciado por el Ministerio de Hacienda para poder hacer frente a las deudas con las empresas.
Esa situación afortunadamente ha quedado atrás gracias también a las medidas de impulso promovidas por el Gobierno de la Nación para que las entidades bancarias abrieran la mano de nuevo a ayuntamientos y organismos públicos. Eso ha supuesto un considerable ahorro también en intereses bancarios y poco a poco las aguas han ido volviendo a su cauce. Todavía no se ha recuperado la normalidad en el ámbito financiero, pero se está cerca de regresar a una situación como lo evidencia el hecho de que se ha comenzado a devolver a los funcionarios parte de la paga extra que se perdió en 2012.





