El programa Equal iniciará una nueva convocatoria en la primera quincena de octubre en la que participarán un total de 120 alumnos quienes, durante seis meses, recibirán una formación integral orientada a la capacitación en habilidades sociales o prevención de ciertas conductas entre otros aspectos.
Equal se divide en dos líneas de actuación: la primera de ellas consiste en la alfabetización en español para personas con carencia en el idioma, que requieran un refuerzo en el mismo o necesiten un aprendizaje desde cero. La segunda línea consiste en una formación integral básica en la cual se dota al alumno de las competencias básicas enfocadas a continuar una formación o insertarse laboralmente. “Abordamos desde cómo enfrentarse a la búsqueda de empleo, hasta la forma de afrontar conflictos, solicitar información en entidades o la manera de acudir a una entrevista”, explica Toñi Escobar, responsable Socioeducativa del proyecto. La enseñanza de las Nuevas Tecnologías, la prevención de conductas de violencia de género o el deporte forman parte de este itinerario formativo en el que sus integrantes también se forman en la manera de encontrar trabajo. “Buscamos que sean autodependientes y para ello también trabajamos la motivación y reforzamos la autoestima personal”, añade Escobar. Este es, precisamente, el objetivo a corto plazo, mientras que en un plazo mayor se persigue la inserción laboral y la lucha contra la exclusión social y la pobreza. Los alumnos que superan estas líneas de actuación pueden pasar a otros itinerarios como el de la Escuela de la Construcción o bien intentar buscar su inserción en el mercado laboral. El proyecto tiene una duración de seis meses, desde octubre hasta abril y el perfil del participante es el de una persona que ha abandonado su formación a edades tempranas por distintos motivos, con baja cualificación, por tanto, y que carecen de habilidades para enfrentarse a situaciones cotidianas. Vienen derivados de diferentes entidades: Servicios Sociales, Centro Asesor de la Mujer, Menores o incluso centros educativos. “A nivel personal trabajamos mucho la baja autoestima y la desmotivación que muchos tienen y los reforzamos a nivel personal”. Una vez finalizados los seis meses del itinerario, los responsables del programa llevan a cabo un seguimiento, cuyos resultados “son muy positivos, notamos que ha habido cambios personales y para ellos seguimos siendo un referente”, concluye Escobar.






