El recinto está vallado, las máquinas comenzaron su trabajo hace unos 20 días, pero, al menos desde el viernes, no se ha visto a ningún trabajador en el lugar. Los vecinos de Patio Páramo y trabajadores en la Marina Española expresaron ayer a El Faro sus quejas por los malos olores que desprende el desagüe de las aguas residuales justamente en esa calle.
Aseguran que regularmente las alcantarillas se atascan y la Ciudad ordena abrir una zanja para facilitar la canalización de los residuos hasta la planta depuradora. Sin embargo, en esta ocasión estos trabajos se están prolongando más de lo previsto, por lo que están sufriendo durante más tiempo el mal olor que desprenden.
“Se mete en las casas quieras o no”, asegura uno de los vecinos, cuya vivienda da justamente al paseo de la Marina Española. Además, desde una perspectiva superior no solamente puede ver cómo la cantidad de agua de la alcantarilla se mantiene constante durante todo el día, sino que puede observar la cantidad de residuos que bajan por el canal abierto. “Compresas, toallitas... de todo baja por ahí. Huele fatal y tenemos que soportar el hedor”, continúa este vecino.
Pero también en el puerto pesquero, justamente en frente de la polémica alcantarilla sufren los malos olores. Los trabajadores que desempeñan allí su jornada laboral se quejan del mal olor que desprende la alcantarilla durante todo el día y de que en varias jornadas no se observe a los operarios trabajar bien en la zanja. Es más, consideran que deberían taparla.







