Con la declaración de las dos últimas personas que tenían algo que manifestar ante la titular del juzgado de instrucción número 5, que intenta esclarecer qué sucedió en la madrugada del pasado viernes para que varios agentes de la UIP terminaran detenidos por compañeros del propio Cuerpo y hubiera lesionados, se ha terminado con la ronda de declaraciones.
El procedimiento se seguirá ahora como diligencias previas, ya que se debe aclarar lo sucedido esa madrugada ante la cantidad de versiones escuchadas y el hecho de que resulten claramente contradictorias. Esto sumado al hecho de que no haya quedado muy claro la forma en que se llevó a cabo la actuación para proceder a los que sí fueron detenidos, ya que hubo más implicados que escaparon del lugar tras producirse una auténtica batalla campal. La toma de declaraciones se ha tenido que realizar en dos días. La amplia mayoría prestó manifestación el pasado sábado y ayer solo lo hicieron las dos únicas personas que faltaban. Entre ellos varios policías, tanto de la UIP como del CNP destinados en Ceuta, así como ajenos al Cuerpo. Los siguientes pasos que se darán se centrarán en aclarar qué pudo pasar esa noche así como conocer la implicación o no de cada uno en esta riña multitudinaria que terminó con lesionados de cierta gravedad, con heridas por botellazos o un caso de una fractura nasal. Tal y como informó este medio en su edición del pasado domingo, ninguno de los implicados está ya detenido, tratándose de uno de los sucesos que más bochorno ha causado por la implicación en los mismos de agentes. Conforme las personas han ido ofreciendo versiones en el juzgado, se ha podido comprobar lo contradictorio de muchas de ellas, así como el choque de manifestaciones sobre los mismos hechos. Los sindicatos de la Policía Nacional han optado por no realizar declaraciones al respecto hasta que el asunto deje de estar judicializado.






