Los integrantes del ERIE de Cruz Roja atendieron en el transcurso de una semana a 29 inmigrantes, en su amplia mayoría subsaharianos, que consiguieron entrar en Ceuta sin ser vistos. De hecho, las fuerzas de seguridad tuvieron conocimiento de dichas entradas, en su amplia mayoría, tras ser advertidos por los propios inmigrantes que, en muchos casos, acudieron por sus propios medios a las dependencias policiales.
Vuelve a repetirse lo mismo que en otros casos: que quienes son subsaharianos dicen proceder de Guinea Conakry, una de las zonas más castigadas por el ébola y a cuyo lugar las repatriaciones resultan inviables. También se registró la entrada de algunos argelinos y tunecinos, que fueron atendidos en el puerto.
¿Y por qué vía entraron estos inmigrantes? Solo ellos lo saben porque a estas alturas las fuerzas de seguridad siguen tratando de averiguarlo. La Guardia Civil niega que haya saltos por la alambrada, aunque por las zonas en las que han sido hallados inmigrantes podrían haber buscado una vía de acceso burlando el millonario sistema, al margen del acceso en los dobles fondos que se practican a los vehículos. El grupo de agentes especializado que se dedicaba a controlar estas entradas en exclusividad fue retirado a pesar de haber conseguido varias detenciones de pasadores debido a necesidades operativas.
Mientras, Marruecos ha actuado con redadas en Beliones.






