Gobierno y oposición, concretamente Caballas, se enzarzaron ayer en los trabajos que Obimace estaba haciendo en el Paseo de la Marina. Mientras Caballas aseguraba que habían sido prestados a la empresa adjudicataria de la reforma, esa circunstancia ha sido desmentida por el ejecutivo de Vivas.
La Ciudad señala que los trabajadores de Obimace no están al servicio de la empresa adjudicataria, ni han ejecutado trabajo alguno que tenga que ver con el contrato que une a la Ciudad y a esta sociedad privada.
Los trabajadores de la empresa municipal han estado y están estos días en el paseo de la Marina por dos motivos. En primer lugar, recoger el material que está siendo retirado por la constructora para reutilizarlo en otras zonas de la ciudad. Esto se está haciendo con la balaustrada, con piezas de mármol, con el mobiliario urbano y con la jardinería. Así, por ejemplo, actualmente materiales de este paseo han sido reutilizados por Obimace y están ya colocados, por poner algunos ejemplos, en la plaza Azcárate, en el camino de la ermita de San Antonio y en el parque de San Amaro, como es el caso este último de la jardinería. Lo que sí hizo Obimace fue utilizar piezas de la balaustrada para reparar el daño que anteriormente había provocado un vehículo de esta empresa pública.
Señala la Ciudad que “de este modo, esta política lejos de servir para financiar a una empresa privada, constituye un ejemplo evidente del celo en el gasto público, ya que la Ciudad en lugar de desperdiciar los materiales o dejar que fuera la empresa quien los aprovechara, está volviendo a darles uso, lo que, contrariamente a lo que ha afirmado la coalición, se traduce en un ahorro para las arcas de la Ciudad”.
El otro motivo que ha llevado a Obimace al paseo de la Marina es la poda que, como cada año por estas fechas, están siendo objeto las palmeras de la ciudad. Como parece evidente, este trabajo no tiene nada que ver con los adjudicados a la empresa que está reformando el paseo de la Marina.
Caballas señaló que por parte de la Ciudad se había ordenado a los trabajadores de la empresa municipal Obimace que colabore con la empresa Proyecon en la ejecución de la obra de la Marina. Señala el primer partido de la oposición que “la empresa adjudicataria tiene la obligación se asumir todas las tareas necesarias para la ejecución de la obra contratada. De hecho, es la única responsable de todo el espacio en el que se ejecuta la obra hasta la recepción por parte del Ayuntamiento. Esta es, evidentemente, una forma de abaratar costes, o dicho de otro modo, es financiar una empresa privada con fondos públicos”. Caballas exigía el cese inmediato de estas prácticas y pedirá en el Consejo de Administración de OBIMACE las responsabilidades pertinentes.






