La consejera de Fomento, Susana Román, tiene muy claro que la Ciudad Autónoma realizará el próximo año una apuesta importante para que las cooperativas de viviendas destinadas a familiar denominadas de clase media puedan disponer de suelo para la construcción de viviendas protegidas.
A lo largo de estas últimas semanas, hemos podido escuchar al propio presidente Vivas repetir en varias ocasiones como además de analizar las quinientas viviendas se construirán tanto en Loma Colmenar como en Benzú financiadas por el Ministerio de Fomento y un coste global de unos cincuenta millones de euros, además de seguir con la planificación de rehabilitación de barriadas que cuenta ya al menos con unos cuarenta años de antiguedad.
Y la tercera pata del banco la encontramos, de manera directa, en este fomento del cooperativismo y en este campo, por lo visto, la Ciudad si quiere tener un protagonismo esencial porque es posible que asumieran de manera directa la formulación y constitución de las citadas cooperativas, buscando la rapidez destinada a que no existen problemas.
Tengamos en cuenta que según los cálculos que en su momento realizaron los técnicos del área de Fomento en todo el solar del Brull pueden caber aproximadamente unas cuatrocientas cincuenta viviendas de VPO.






