La enormidad de una esencia como la navideña, concentrada en un lugar, la Plaza de los Reyes. Ocurrió anoche, cuando los ceutíes, jóvenes y mayores, se echaron a la calle para disfrutar de un evento popular y bonito, de honda tradición, como ‘La polvoroná’.
Así, con el paladar endulzado y el estómago bien cuidado, los vecinos que se dieron cita en la céntrica plaza pudieron, asimismo, disfrutar con unos actos que, todos ellos dirigidos por Festejos, dejaban claro la fecha del año en la que estamos.
De tal manera, seis días después de salir a escena en el Teatro Auditorio del Revellín, los coros navideños entonaron sus villancicos y cánticos, seguidos y aplaudidos por los presentes, que, así, entre palmas y cantares, combatían el frío de la noche de diciembre.
Un acto tan arraigado en la memoria sentimental de la sociedad, sirvió también, precisamente para eso, para fortalecer la unión entre vecinos, fin que, en realidad, es primordial no sólo en estas fechas, sino durante todo el año.
Por tanto, a menos de una semana de que llegue la Nochebuena y la Navidad al día siguiente, actos como el de anoche en la Plaza de los Reyes dejan claro que la esencia de la Navidad, ese espíritu que no ha de perderse, cabe en una plaza y en un acto.









