Los alumnos del Conservatorio Profesional de Música ‘Ángel García Ruiz’ ofrecieron un concierto aplaudido
Música como la que anoche ofrecieron en el Teatro Auditorio del Revellín, durante el tradicional Concierto de Navidad, alumnos del Conservatorio de Música de nuestra ciudad, sirve, más allá de para algo tan mundano como pasar el tiempo, para arropar a cada persona, para hacerla feliz por sentirse en la buena compañía que siempre brindan los grandes clásicos de este noble arte.
Porque a lo largo de cerca de dos horas, los asistentes que acudieron al teatro pudieron disfrutar con un programa perfectamente seleccionado por los maestros e interpretado a las mil maravillas por estudiantes de entre primer y quinto curso de las diferentes disciplinas que se estudian en el Conservatorio ceutí, como piano, guitarra, violín, saxofón o flauta. Los jóvenes músicos, además, tuvieron el acierto de vestir atuendos navideños, un guiño que, si cabe, encendió aún más el espíritu de estas fiestas tan entrañables, hogareñas y familiares.
De tal manera, en el programa del recital con que profesores y alumnos deleitaron al público, se recogían piezas de gran calado emocional y que cada invierno suenan en nuestras casas, calles, bares, y repican en la cabeza de todos.
Estos jóvenes músicos interpretaron villancicos populares, tanto nacionales, como ‘Noche de paz’ o ‘Pero mira cómo beben los peces en el río’, como otros reconocidos internacionalmente, como es el caso de ‘We wish you a merry Christma’s o ‘Jingle bells’, piezas que, desde las butacas, fueron debidamente acompañadas por palmas, vítores y melodías.
También hubo espacio para piezas de algunos de los grandes autores de la historia de la música clásica, como la ‘Sonata en mi mayor’, de Bach, o ‘Hark! The herald angels sings’, de Mendelssohn, obras de grandes autores contemporáneos como un extracto de ‘Pequeña czarda’, de Pedro Iturralde, entre otras.
Así, entre tema y tema, el concierto fue llegando a su fin, aunque no del todo puesto que, a tenor de lo escuchado, esas piezas seguirán vivas en nuestra memoria durante las fechas navideñas.






