Las rosas son hermosas por su silueta coqueta, su irresistible elegancia y su aire de reina de la naturaleza. Olor y color infinitos, perdición de belleza. Y, anoche, en el Teatro Auditorio del Revellín, la flor embriagó, además, por el más exquisito de los perfumes, ese que mana de los corazones y desemboca en el alma: rosa solidaria.
Así, a la belleza plástica del espectáculo, ‘13 Rosas’, a la garantía de calidad que implica el ‘sello Lesmes’, a la liturgia del ‘quejío’ flamenco rasgando el sentido, se le unió la caridad. Porque la recaudación fue a parar a manos de la Fundación Juegaterapia y las entradas, vendidas al precio de 3 euros, eran en realidad el billete que sella directamente una buena causa. E incluso hubo personas que, siéndole imposible asistir al hermoso espectáculo, y ocupar por ende una butaca entre el respetable, puso su granito de arena, pues los organizadores –Cultura de la Ciudad Autónoma, la mencionada Fundación Juegaterapia y la Escuela de Baile María José Lesmes– había habilitado previamente una ‘Fila 0’, acertada decisión que servirá para contribuir a una mejor investigación contra el cáncer que afecta a los más pequeños .
Respecto al espectáculo, cabe destacar que, como habían señalado desde Lesmes, con el baile y a golpe de tacón el público presente se trasladó a las décadas de los 30 y 40, época de plena postguerra en la que trece mujeres fueron detenidas, juzgadas y finalmente ajusticiadas.
De tal modo, la danza fue el hilo conductor de esta historia real mostrando “momentos duros, tristes y oscuros pero también alegrías y esperanzas”, esa luz que –siempre la misma– sirve hoy para alumbrar la vida de los enfermos, de ahí la importancia que tenía contribuir a la causa de este espectáculo.
Con carácter previo a ‘13 Rosas’, se proyectó en el mismo Teatro Auditorio el cortometraje ‘Pelucas’, escrito y dirigido por José Manuel Serrano Cueto (cuyo documental ‘Contra el tiempo’ estuvo nominado al Goya). Así, ‘Pelucas’, cortometraje de ficción sobre el cáncer, lanzó un mensaje positivo, ese que, de manera particular, todos los presentes lanzaron anoche en una velada para el recuerdo cuya atmósfera estuvo siempre rociada del mejor perfume.








