El 40% de los más de 3.300 docentes de toda España que se pusieron en contacto con el Defensor del Profesor del ANPE fueron maestros de Educación Primaria, según los datos divulgados ayer por el sindicato que dirige en Ceuta Remedios Acosta en relación con un servicio “de atención inmediata y gratuita para víctimas de situaciones de conflictividad y violencia en las aulas”.
El más frecuente de los conflictos registrados relacionados con los alumnos está ligado a “faltas de respeto”. También son comunes los “problemas para dar clase” y las “falsas acusaciones de padres o estudiantes”.
En la relación con las familias sobresalen, por asiduos, los casos de “acoso y amenazas de padres”, mientras que los “problemas administrativos” son la causa más habitual de conflicto con la Administración o la Dirección de los centros.
Uno de cada diez docentes que ha escrito o telefoneado al Defensor del Profesor ha asegurado estar pensándose abandonar la profesión.
ANPE exige a las Administraciones que “garanticen la debida protección jurídica al profesorado, así como la cobertura de la responsabilidad civil en relación con los hechos que deriven de su ejercicio profesional”. A los padres, que se responsabilicen de la educación de los hijos y “valoren” el trabajo de los docentes.





