Suspendida la vista contra un acusado de incurrir en un delito contra la salud pública. Pudo arrojar la sustancia por la ventanilla
Un juicio cuya celebración estaba prevista para la mañana de ayer en la Sala de lo Penal número Dos de nuestra ciudad quedó finalmente suspendido, y aplazado por tanto, toda vez que no compareciera un testigo que pudiera resultar clave para esclarecer el caso, encuadrado en los delitos contra la salud pública.
Mientras que la vista oral se celebre, el Ministerio Fiscal mantuvo la pena que para el acusado solicita desde que elaborara y firmara su escrito de acusación inicial: año y medio de prisión y la imposición de una multa de 120 euros. Esta parte entiende que existen pruebas de cargo suficiente como para elevar una sentencia condenatoria.
Respecto a los hechos, que se remontan al 20 de abril pasado, es preciso señalar que los mismos sucedieron, siempre bajo el punto de vista fiscal, circunstancia sobre la que deberá pronunciarse la Justicia española en un sentido u otro, a las 11:30 horas en la avenida Capitán Claudio Vázquez cuando el acusado fue interceptado por una patrulla del Cuerpo Nacional de Policía justo en el momento en el que trataba de vender grifa a otra persona. La reacción del acusado, según mantiene el Ministerio Público, fue la de arrojar por la ventanilla el material que trataba de vender.
Acto seguido, los agentes procedieron a realizar un registro en el interior del vehículo, propiedad del acusado, hallando 26 gramos de grifa que estaban distribuidos en tres bloques.
Por tanto, sobre estos hechos deberá pronunciarse el magistrado juez titular del citado órgano de lo Penal mediante sentencia firme en términos absolutorios o condenatorios toda vez que pueda celebrarse la vista oral, suspendida en la jornada de ayer.





